Cuando descubrí este término me sentí totalmente identificado.

Recientemente uso la aplicación de 4books en la que puedes acceder a muchos audiolibros de management, ventas, marketing, etc. (no es promoción, la uso bastante aunque no es perfecta).

El libro era del autor Jim Collins, un reconocido autor de libros de negocios, y el título era «lo que nos hace grandes», habla de lo que tienen en común los líderes que han sabido subir de nivel diferentes grandes compañías.

¿Qué es la paranoia productiva?

 

La paranoia productiva es uno de los rasgos en común de los grandes líderes de los que habla el libro, rasgos como disciplina extrema o alta creatividad, y entre ellos está la paranoia productiva.

No hay una definición cerrada para paranoia productiva, pero viene a entenderse como una inquietud constante por la mejora.

Entiendes que las cosas siempre podrían ser mejor, y tienes la necesidad de buscar e implementar esas mejoras constantemente. Sería lo contrario del conformismo.

Como suelo decir:

El día en que nos conformemos con que las cosas ya están bien así, estaremos bien jodidos.

¿Como puedo saber si tengo paranoia productiva?

 

Esa inquietud por la mejora no cesa, a veces agobia, pero no puedes despegarte de ella cuando tienes el compromiso y objetivo de mejorar tu organización.

Sabes que tienes cierta paranoia productiva cuando piensas constantemente no en tus metodologías, personas del equipo, productos o servicios no tal como están ahora, sino como crees que deberían ser en el futuro, cuando en vez de una aceptación en lo que tienes delante vives en una constante visión de como deberían ser las cosas.

 

¿Es buena?

 

Como todo, en su justa medida seguro que sí.

Nunca en un entorno corporativo se ha entendido que sea malo mejorar las cosas. Aunque todavía sobreviven líderes y empresas que solo piensan en que las cosas sigan como están, y cruzan los dedos para que no empeoren, ese es su plan.

Estamos en un entorno exigente y que cada vez se mueve más rápido, paralizarse, establecerse, es perder la carrera, es nadar solo para seguir a flote en vez de hacerlo con fuerza para llegar a un objetivo.

 

¿Como sé cuando es tóxica?

 

Sinceramente, es tóxica cuando te agobia y te causa problemas.

Ejemplos vividos en primera persona:

  • Te sobrecargas de tareas a realizar para mejorar, lo que crea una frustración por no poder realizaras todas y a tiempo.
  • Cuando ves que las personas que deben seguirte el ritmo no comparten tu inquietud, te frenan, y puedes acabar enfrentándote a ellas.
  • Cuando detectas que alguien hace algo mejor que tú, y entras en la trampa de la comparación.

Nuestro peor enemigo puede ser el tiempo, si algo he aprendido es que transformar métodos, empresas y personas, algo que muchas veces implica la mejora, es una tarea lenta y larga, hay que saber ser pacientes y constantes.

En resumen

 

Creo que es una herramienta muy valiosa, y se tiene o no se tiene. No se puede crear o forzar a que alguien la tenga.

Especialmente surge a raíz de la implicación, es imposible que alguien poco implicado en su empresa saque energías para buscar la mejora constante.

Detectar esta energía, canalizarla, regular su intensidad y premiar al que la tenga es lo que hay que hacer con ella.

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